domingo, 9 de junio de 2013

Introducción I

Se fue corriendo a toda velocidad, casi no sentía sus piernas. Sintió que eso era la libertad y lo disfrutaba, aunque sus latidos parecían acelerar el tiempo o simplemente detenerlo. Miraba hacia atrás como si alguien la persiguiera. Quería parar pero el miedo al encierro le parecía tan paralizador que decidió correr por una hora más. Exhausta, se detiene en medio de una avenida. Los autos la iluminaban de un lado a otro, las bocinas comenzaron a aturdirla. Sin embargo se sentía libre. Era lo más lógicamente absurdo que podría haber hecho, pensó ¿Pero cuál es la lógica del absurdo? Esperó a que los autos frenasen y retornó a su casa.

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